¿Qué es y para qué sirve el Social Media Plan?

Si querés que tu estrategia en redes sociales sea exitosa, no dejes de implementar un social media plan.

Estamos pisando el 2020 y ya no quedan dudas del rol fundamental que cumplen las redes sociales en el plan de comunicación de cualquier empresa. Las marcas finalmente han entendido que este es el lugar en el que tienen que estar si quieren vender más o posicionarse mejor en el mercado.

Hoy casi todas las empresas que conocemos, desde una multinacional hasta la veterinaria del barrio, tienen sus propias cuentas de Facebook, Instagram, LinkedIn, Youtube, etc. Pero que las tengan activas no quiere decir que sepan qué hacer con ellas o cómo sacarles provecho. Uno de los motivos por los que esto ocurre, es porque no tienen un Social Media Plan (o Plan de Social Media) hecho a su medida.

¿De qué se trata el Social Media Plan?

Un Social Media Plan es un documento que se formula para desarrollar y detallar minuciosamente una estrategia en redes sociales. Se trata de una hoja de ruta en la que se van a definir las acciones para lograr los objetivos de la empresa en redes sociales. Además, este plan ayuda a gestionar las tareas del equipo responsable de las redes sociales, a través de mecanismos de medición, control y retroalimentación.

Aunque el Social Media Plan se limita a trabajar en el plano de las redes sociales, es muy importante que esté alineado con los objetivos generales del área de marketing y con el plan de negocios de la compañía. Por eso, antes de comenzar a formular uno, es necesario que te tomes un tiempo prudente para conocer aspectos fundamentales de la empresa como misión, visión, valores, objetivos, etc.

Las partes del Social Media Plan

Como dijimos, el Social Media Plan es un documento, y como tal estará dividido en distintas secciones, que se corresponden con las diferentes etapas de su desarrollo. Veamos cuáles son las más importantes y qué se hace en cada una.

  1. Diagnóstico
    En esta primer etapa se presenta a la empresa, marca o producto sobre el cual vamos a trabajar. Incluimos algunos aspectos generales como tipo de empresa, actividad a la que se dedican, años en el mercado, objetivos generales, público al que apuntan, etc. También es útil incluir información sobre la cultura de la empresa, análisis FODA, descripción de fuerzas competitivas y de los recursos humanos y económicos con que cuenta la organización.
    Luego de esta introducción, nos metemos de lleno en el diagnóstico de la situación actual en redes sociales. Si cuenta con redes sociales, cuáles, desde cuándo, cuántos seguidores tiene en cada una, cuántas veces por día/semana publica, qué tipo de publicaciones hace, que promedio de interacción tiene en las publicaciones, si recibe consultas, si responde a las consultas, cómo responde, si vincula las redes con otras herramientas digitales (como sitio web, aplicaciones o newsletters) y cuál es su punto de dolor o punto débil. A su vez, aquí también podemos analizar qué hace la competencia directa en este sentido.
  2. Objetivos
    Una vez que entendemos dónde estamos parados en materia digital, pasamos a la siguiente etapa, la de los objetivos. Trataremos de establecer objetivos estratégicos y tácticos, que nos permitirán orientar las acciones y optimizar los recursos. Es importante tener en cuenta que mientras más claros, realizables y medibles sean nuestros objetivos, más fácil nos será trabajar en las siguientes etapas del Social Media Plan.
  3. Audiencia y voz
    A través de diferentes herramientas digitales y de datos estadísticos que las mismas redes sociales nos proveen, podemos hacer una exhaustiva segmentación del público objetivo de nuestra empresa, producto o servicio en redes sociales. Entender quiénes son, sus edades, gustos, procedencias, profesiones, nivel de formación y otros intereses, nos permitirá tener un mejor panorama de su comportamiento en redes y, por ende, podremos acercarnos a ellos de mejor manera.
  4. Plan de implementación
    Con esta instancia del Social Media Plan le daremos real estructura al trabajo de la persona o equipo responsable de las redes sociales de la empresa porque describiremos lo más claramente posible el qué. Aquí definimos cuestiones como:

    • Canales o redes a implementar. Cada una funciona de diferente manera ante diferentes públicos.
    • Lenguaje, tono y estilo a utilizar. Si sabemos a quién le estamos hablando, sabremos cómo hablarle.
    • Tipo de contenido a compartir. Fotos, videos, gifs, stories, carousels, textos, infografías, documentales, catálogos, audios, albums, etc.
    • Frecuencia. Cuántas veces por día/semana/mes vamos a publicar en cada cuenta.
    • Presupuesto. Para la ejecución de los diseños y la realización de acciones especiales.
    • Campañas de Social Ads. Recomendado para lograr posicionamiento inorgánico e impulsar la estrategia general.
    • Influencers y comunidad. Seguimiento, identificación e interacción con influenciadores para potenciar la marca.
    • Calendario editorial. Para una mejor organización del trabajo y control interno.
  5. Monitoreo y respuesta
    Así como cuando abrimos un local al público lo hacemos en días y horarios estipulados, y cuando recibimos a un cliente lo atendemos de manera cordial, en redes sociales sociales debemos hacer lo mismo.
    Definir días y horarios de atención, dar respuestas en tiempo y forma, prestar atención al movimiento en nuestras redes, devolver los comentarios públicos y crear protocolos de respuesta nos ayudará a dar una mejor imagen ante nuestros clientes y el público que nos observa.
  6. Out of the box
    Salite de la caja, pensá diferente. Eso es lo que se propone en esta etapa del Social Media Plan, que dejes volar la creatividad para hacer que tu marca, producto o servicio brille en las redes sociales. Acá todo tipo de acción disruptiva vale para diferenciarse: promociones especiales, sorteos, alianzas con otras marcas, eventos offline replicados en el plano online, entre muchas otras.
  7. Evaluación y reporte
    Por último, el Social Media Plan debe describir los mecanismos de monitoreo que nuestro propio trabajo va a tener. Aquí vamos a establecer los KPIs (Key Performance Indicator), que son los indicadores de rendimiento a priorizar en relación a los objetivos establecidos en la etapa dos. En redes sociales los KPIs pueden medir: alcance, conversiones, engagement, fidelización, etc.
    Al tener datos en tiempo real sobre el funcionamiento de nuestro plan, podremos hacer constantes evaluaciones de nuestra estrategia, redireccionar los esfuerzos en caso de que algo no funcione o reforzar aquellos aspectos que sí den buenos resultados. Recordemos que la inmediatez es una de las mayores bondades de las redes sociales, saquemos provecho de ella.

¿Tu estrategia en redes sociales no te está dando los resultados que esperabas? ¿Tenés la necesidad de estar en las redes sociales y querés crear un plan desde cero? Desde Planning podemos ayudarte, ¡contactanos!

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